Preguntas frecuentes


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Es la MGF una práctica religiosa?

La MGF es una práctica que se lleva a cabo en muchas sociedades, tanto por comunidades musulmanas, como cristianas coptas y judías Falashas (por ejemplo, en Egipto y Etiopía). Los conceptos erróneos sobre la práctica como sus orígenes inciertos llevan a algunas comunidades a relacionar la práctica con la religión. Es digno de mención que aunque ni la Biblia ni el Corán suscriban la práctica, en ocasiones se justifica como un mandato religioso. En las sociedades musulmanas, se considera como Sunna, una tradición religiosa ("todo lo que es bueno para Dios"). Sin embargo, muchas académicas y autoridades islámicas demuestran una posición positiva sobre el tema y condenan la práctica cuando se les da la oportunidad de articular sus puntos de vista (ver Guía Multisectorial de Formación, Capítulo III).
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¿La MGF sólo se practica en los países africanos?

La MGF se practica principalmente en 29 países del África subsahariana, Oriente Medio (Kurdistán iraquí, Yemen) y Asia (Indonesia, Malasia). Debido a los movimientos migratorios transnacionales, lo local se convierte en global, y la práctica también se puede encontrar en Europa, Australia, Canadá y los Estados Unidos, entre otros. También hay otros países donde se han conocido casos de esta práctica. En Colombia y Perú, el grupo étnico Embera Chamí practica la MGF, y también lo hacen los Bohra en la India. En Indonesia, la MGF ha sido medicalizada, y las mujeres asisten a hospitales para someterse al procedimiento. Los informes sobre la mutilación genital femenina en Daguestán (Rusia) han sido recientemente publicados (2016), lo que ha generado controversias en el país, ya que un clérigo musulmán dijo que todas las mujeres deberían someterse a esta práctica (véase la Guía Multisectorial de Formación, capítulo III).
3

Es la MGF una violación de los derechos?

Al acarrear frecuentemente graves consecuencias para la salud física, mental y sexual de las mujeres, la MGF se define como una violación del derecho a la salud y el derecho al más alto nivel posible de salud física, mental, y reproductiva. La mutilación también afecta o anula derechos humanos fundamentales como el derecho a la integridad física y el derecho a la vida (cuando el procedimiento provoca la muerte de la niña o mujer); el derecho a la seguridad de la persona y a una vida libre de violencia; el derecho a la no discriminación, a la igualdad entre hombres y mujeres y a la igual protección de la ley (cuando la MGF es legal, tolerada o constituye una circunstancia atenuante). Aunque algunos expertos consideran que el hecho de que las personas que realizan la práctica y los padres de las niñas no realizan la práctica con intencionalidad de infligir dolor o sufrimiento, no deja claro que la MGF pueda ser equiparada con la tortura, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos ha reconocido que la MGF puede constituir una forma de tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Dado que en una inmensa mayoría de casos, la MGF es infligida a menores de edad, vulnera también los derechos de la infancia al desarrollo, la protección y la participación e infringe varios artículos de la Convención sobre los Derechos del Niño (Guía Multisectorial de Formación, Capitulo II).
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Los discursos sobre la MGF por parte de las agencias internacionales están libres de planteamientos etnocéntricos

En la perspectiva antropológica, es absolutamente necesario mantener una fuerte atención crítica al lenguaje y a las categorías que se utilizan para describir la MGF con objeto de evitar atribuciones injustificadas y generalizaciones fáciles. En un sentido más general al discutir este tema debemos contrarrestar cualquier actitud que produzca estereotipos, como consecuencia de juicios simplistas eurocéntricos, especialmente cuando se derivan de una supuesta superioridad moral. Algunos discursos públicos sobre MGF, centrada únicamente en la denuncia y la indignación moral, hacen correr el riesgo de reproducir el patrón colonial según el cual hay que civilizar a los bárbaros y la vieja idea de erradicar "lo primitivo" luchando contra las tradiciones oscurantistas y las supersticiones peligrosas. Muchos estudios etnográficos han demostrado que el uso del término mutilación con mujeres con MGF crea muchos problemas porque es percibido como humillante y despectivo. Muy a menudo, el cambio irreversible no se percibe por los actores sociales del mismo, como una mutilación (Guía Multisectorial de Formación, Capítulo II).
5

¿Qué hacer si soy un/a futuro/a profesional que puede entrar en contacto con posibles víctimas de la MGF?

La formación de futuras y futuros profesionales es un elemento clave para ofrecer una respuesta efectiva a la MGF, basada en los derechos humanos y sensible al género y a las diferencias culturales. Un buen inicio consiste en leer los capítulos introductorios de la Guía de Formación Académica Multisectorial (capítulos II y III), de maner a adquirir una base teórica integral y plural sobre MGF. A continuación, leerá el capítulo sectorial relacionado con su campo de estudios, donde encontrará reflexiones teóricas, ejemplos prácticos, recomendaciones clave, referencias bibliográficas y ejercicios para evaluar sus capacidades, valores y comportamientos. Los capítulos sectoriales de la guía son: Capítulo IV. Medicina, Enfermería y Obstetricia; Capítulo V. Trabajo social, educación y psicología; Capítulo VI. Derechos Humanos, Derecho Penal y Asilo; Capítulo VII. Antropología y Cooperación Internacional; Capítulo VIII. Género, Estudios Feministas y Feministas; Capítulo IX. Comunicación y medios. Para favorecer que Usted adopte un enfoque interdisciplinar en el abordaje de la MGF, se recomienda también consultar otros capítulos sectoriales de la mencionada guía.